Antecedentes

En el siglo XXI, las actitudes de las familias a la hora de enfrentarse a distintas situaciones  han sufrido cambios muy importantes con respecto al siglo anterior.

Con anterioridad, la mujer  era la figura  que se encargaba de los cuidados y la educación de la familia. La incorporación de la mujer al mundo laboral ,  potenció que las familias tuviesen que recurrir  a  distintos recursos  sociales (servicio de ayuda a domicilio, centro de día, residencia ) para atender las necesidades  tanto sociales como sanitarias que sus padres podrían tener cuando el nivel de independencia disminuye

La figura de la mujer cuidadora en el entorno familiar se ve reducida, y además la  actual situación económica es proclive a que los dos miembros se vean obligados  y necesitados a  mantener el empleo fuera del hogar.  La utilización de los recursos sociales, tanto públicos como privados para la atención a los dependientes aumenta.  Pero las familias en una gran mayoría todavía lo hacen de manera obligada, con desconocimiento  e inseguridad y con una gran carga emocional que es probable desemboque en conflictos familiares.

Las familias cuidadoras, utilizan estos recursos cuando ya no ven otra salida, no les queda otro remedio, la carga del cuidador que hay detrás es bastante grande, muchos cuidadores  llevan mucho tiempo, años,  soportando una gran presión emocional, estrés, depresiones... Soportan una jornada laboral de 8 horas, más los cuidados y atenciones a sus seres queridos.

Recurrir a cualquier tipo de recurso, les resulta muy complicado, sienten que abandonan a su ser querido, que no han sabido hacerlo y que tal vez debieran continuar cuidándole sólos.

Afrontar de una manera adecuada estos sentimientos y emociones es muy complicado, tanto, que suelen derivar en conflictos familiares  por un lado, y por otro en quejas y reclamaciones hacia el trato que el recurso proporciona al dependiente.

Conflictos

Las quejas que los familiares pueden transmitir a un centro o recurso sociosanitario, pueden tener varias vertientes:

Fundadas, por algún hecho objetivo o bien un malestar claro ante una actitud o incumplimiento del recurso.

Infundadas, y esto es cuando una queja se refiere a un malentendido o también debido  a un sentimiento negativo por algo desconocido, es decir, por la interpretación de un hecho.

Las quejas, derivan en  conflictos

La incapacidad de resolver estos conflictos, o las diversas maneras que podemos tener para resolverlos, derivan en emociones de dolor, miedo, culpa, rabia, tristeza. Cuando en un centro, comunidad, familia, … etc. no existe capacidad para resolverlos o afrontarlos, aparecen  sentimientos de malestar hacia el recurso elegido y hacia la población o equipo de trabajo.

Un recurso/centro que tenga  gran número de  quejas, reclamaciones, malestar  entre los familiares o conflictos entre los distintos miembros , tiene que dedicar tiempo a resolverlo. Estos centros no pueden dedicar la totalidad de su tiempo a una atención integra y basarse en la mejora de la calidad y el crecimiento del centro.

Estos centros o recursos se ven afectados por una mala imagen y un descontento del personal.

 

 

Objetivos

Conciliate cuidando,  tiene como objetivo principal facilitar a la Familia, cuidadores y al equipo de los centros o recursos, los medios necesarios para que se lleve a cabo  la resolución de conflictos.

Conciliar en los cuidadores su vida tanto individual, familiar , laboral y como cuidador.

Establecer  en el centro o recurso sociosanitario una Filosofía de trabajo en equipo, donde el Grupo es el que marca el ritmo en función de cada una de sus necesidades, tanto individuales como colectivas. El grupo está formado por miembros heterogéneos, y cada uno es único, y tiene sus propios conocimientos y punto de partida.  Cada miembro debe sentirse respetado dentro del grupo.

Potenciar los recursos de la Familia, explotar sus recursos bloqueados y enseñar nuevas herramientas y habilidades para que puedan seguir cuidando pero apoyados del Recurso  sociosanitario.

Formamos desde el Respeto, cuidando los sentimientos y emociones de cada uno, desde el “Tenemos derecho a sentirnos así”.

Ayudar en la Gestión de  Emociones, enseñamos a transmitir los sentimientos de los Cuidadores .

Disminuir las quejas y reclamaciones en el recurso sociosanitario.

Programación

+ La Gestión de Conflictos en la Familia.

+ El sentimiento de Culpa en la Familia. La Gestión Emocional.

+ La implicación Familiar en los cuidados Residenciales.

+ El control de Estrés.

+ Cuidando a la Familia. Retomar las Relaciones Sociales.

Evaluación

+ Se elaborará una Evaluación Final, sobre la influencia que han tenido las actividades llevadas a cabo por la Escuela de Familiares en la Residencia. Obteniendo así unos datos generales sobre la funcionalidad de la misma.

+ Esta evaluación se hará llegar a la dirección del centro.